AUTOCINEMA
 
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Escrito por Martín "Daredevil" Villegas   
Martes, 06 de Noviembre de 2012 22:15

 

 

TUCKER 48
Por: Martín "Daredevil" Villegas

 

En esta ocasión, hablaremos de un automóvil que principalmente representa el espíritu de lucha en la cultura americana de la post-guerra, espíritu que el afamado director Francis Ford Coppola nos plasma en el filme ‘Tucker: the man and his dream’, película que casi nos presenta una biografía del mismo Coppola en su ilusión por crear su propio estudio cinematográfico.

 

 

El creador de esta asombrosa máquina fue Preston Thomas Tucker, y solamente se construyeron 51 unidades, de las cuales aún sobreviven 47. Nos referimos al ‘Tucker 48’ (llamado también ‘Tucker Torpedo’), un vehículo adelantado a su tiempo.

Sin duda, el Tucker es uno de los automóviles más originales que se hayan diseñado y producido jamás, ello se debe al concepto que Preston buscaba: un transporte utilitario pero con altos estándares de seguridad al que pudiera acceder económicamente una familia estadounidense de clase media.

 

Al término de la Segunda Guerra Mundial (1945), Tucker visualizó la posibilidad de entrar en el mercado automotriz. En esos años, el gobierno de los Estados Unidos subastaba fábricas en quiebra para sanear la economía y mostró cierta preferencia a emprendedores audaces por sobre las enormes corporaciones que ya bastante se habían beneficiado con la producción armamentista resultante de la guerra.

Preston Tucker estaba obsesionado en su idea de crear un automóvil potente, veloz, aerodinámico y que plasmara en su diseño un potencial automóvil del futuro. En su empeño por lograrlo, recurre económicamente a su familia y se enfrenta a las poderosas armadoras automotrices de Detroit (Ford, General Motors y Chrysler). Todo el trabajo inicia en Chicago, en una planta de motores aéreos de Dodge que Preston había adquirido.

 

Los componentes mecánicos y de seguridad fueron innovadoras ideas de Tucker, tales como la colocación de la caja de dirección en la parte trasera del eje delantero para proteger al conductor en caso de accidentes frontales, un marco o bastidor perimetral que resguardaba a los ocupantes, también se dotó al vehículo de su principal y mas llamativa característica, un tercer faro móvil colocado al frente que se activaba y giraba cada que el auto se inclinaba mas de 10° y proporcionaba una iluminación dirigida al girar en una curva.

 

Definitivamente el Tucker estuvo planeado para proporcionar seguridad a sus ocupantes, el interior contaba con un tablero acolchado y se diseñó de forma tal que los controles estaban agrupados alrededor del volante para evitar que los botones sobresalientes causaran daño en algún percance. Este automóvil salió de fábrica con cinturones de seguridad y, en un apartado impresionante aún en nuestros días, el parabrisas estaba diseñado para estallar hacia la parte externa durante un impacto.

La altura del chasis con respecto a la tierra era solamente de 23 centímetros y la altura total de la unidad solamente 152 centímetros, por lo que era un vehículo muy bajo, sin embargo, su acceso se facilitó extendiendo el marco de las portezuelas para hacerlas parte integral del techo. Además, el asiento delantero podía ser intercambiado en cualquier momento con el asiento trasero, lo que reducía el desgaste por uso.

 

Sin embargo, varias mejoras fueron desechadas debido a los costos, como pudieron ser la aplicación de frenos de disco, rines de aleación de magnesio y una transmisión de paso directo.

La creación del motor tuvo un camino más extenso y problemático que su exterior, Tucker desarrolló una ingeniería que constaba de un bloque de 6 cilindros de combustión hemisférica (hoy conocido como los flamantes y poderosos motores HEMI), también eliminó el árbol de levas para manejar la elevación de las válvulas y la inyección de combustible exclusivamente mediante la presión de aceite, rasgos que hubieran podido impulsar de forma sorprendente la industria automotriz a partir del año 1948. Sin embargo los problemas surgieron y, pese a ser un motor con gran cilindrada -9.7 Lts- (un motor de regular desempeño en nuestros tiempos es de 3.0 Lts), no proveía la potencia que Preston había prometido (150 caballos de potencia).

 

Aunque el motor se creó principalmente con diseños de Preston Tucker, realmente estuvo basado en un motor de helicóptero que, una vez que fue corregido de sus problemas iniciales modificándolo para ser refrigerado por medio de líquido y además eliminar el ruido que generaba, logró entregar una potencia máxima de 166 caballos de potencia. Se colocó en la parte trasera de la unidad al igual que la caja de velocidades, lo que maximizaba el espacio interior al no existir un túnel para el acople de la transmisión.

Una característica mas de la osada ingeniería utilizada era que el motor y la transmisión se encontraban montadas en un marco independiente que podía ser separado del chasis en pocos minutos solamente quitando seis tornillos, estrategia pensada para agilizar las labores de servicio.

 

La transmisión o caja de velocidades empleada en la versión final del Tucker tuvo que ser diseñada específicamente debido a que la transmisión Cord utilizada en el auto prototipo estaba pensada para un vehículo de tracción delantera, de esta forma surge la transmisión especial ‘Tuckermatic’ que constaba de sólo 27 partes, en comparación con una transmisión normal que consta de más de 120. Esta transmisión en su prototipo carecía de marcha atrás, situación que provocó que la prensa afirmara que el coche no disponía de reversa, comenzando la mala reputación que se fue haciendo mayor con una problemática de fraude que la empresa tuvo que enfrentar.

 

Preston Thomas Tucker ideó un mecanismo para obtener los fondos necesarios para continuar con la producción en línea de su modelo ‘Torpedo’, y consistió en el ‘Programa de Accesorios’, mediante el cual, los futuros compradores podían comprar accesorios tales como radio, cubiertas para asientos, etc., aún antes de que el vehículo fuera construido, y obtuvo cerca de 2 millones de dólares adicionales; Sin embargo, este concepto fue investigado por la Comisión Estadounidense de Seguridad y por la Fiscalía de los Estados Unidos, y condujo a una acusación contra los ejecutivos de la empresa. Y, aunque posteriormente todos los cargos fueron desechados, esto tuvo un impacto negativo que terminó con la empresa y frenó en definitiva la producción del coche.

Preston Thomas Tucker gastó más de 20 millones de dólares tratando de hacer realidad su sueño y, tristemente solamente se produjeron 51 unidades, mismas que fueron comercializadas en el razonable precio de USD $ 2,450.00

 

Para la realización de esta película, tuvieron que verse invertidos los papeles entre Francis Ford Coppola y George Lucas, pues Coppola había apoyado en su momento a Lucas para la realización de THX y American Graffiti; Ahora ante la crisis financiera de Coppola, su amigo Lucas le brindó el apoyo en la producción de esta realización, misma que pudo verse como un espejo de la realidad que vivió el reconocido director en la creación de su propio estudio cinematográfico llamado ‘Zoetrope’.

Francis Ford Coppola mencionaba que su película trataba sobre las generaciones jóvenes e idealistas, capaces de cambiar las cosas y con aspiraciones superiores.

Este pensamiento lo redondea con la frase final del filme: “Se puede detener al hombre, pero no a sus ideas”.

 

FIN

 

 
 





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